... y entonces todo termino.
Escucha amor este sonido, es el crujir de las ramas que se van secando.... Es también la lenta caída de mis recuerdos buscando inútilmente un sitio.
Y es que ha pasado largo el tiempo en el que creí en la dulzura de las flores y me sentí seguro del amor de la mujer que amaba, tiempos en donde reverdecía la ternura y el deseo de entregar los cuerpos. Eran nuestros sueños propios como pesadillas que debíamos inventar para aceptarnos nosotros mismos, mientras esperábamos que el amanecer ilumine esta vigilia, nuestra vigilia.
(Contemplo ahora mis cosas, las tristezas jamás dichas, el maldito recuerdo de los recuerdos y creo amor que todo esta en orden y que todo esta mejor así).
Maldito recuerdo de los recuerdos, no fueron amores estos amores, nunca fueron amores
Ahora escucha la tristísima caída de las ramas de los árboles y los pétalos secos volando como pájaros perdidos en un rumbo que jamás lograran hacer suyo entre tanto espacio.
Tal vez sea este el momento de coger estos destinos y reclinar mi cuerpo sobre aquellas hojas secas, sueltas, húmedas, alejadas de sus propios troncos. Estos malditos sonidos
Cuarto Azul 22 julio 2006
Para volver a empezar.




